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Costa Rica, uno de los países más pequeños de Latinoamérica, es uno de los líderes regionales en la producción y exportación de software y en la prestación de servicios de alta tecnología, con cerca de 700 empresas que generan más de 25.000 empleos, un 3% de la población económicamente activa.
El 22% de todo el 'software' que sale del subcontinente es producido en este país centroamericano, que además ocupa el tercer lugar mundial en los llamados servicios 'outsourcing' (subcontratación externa) en tecnología, detrás de India y China, según una clasificación publicada este año por el Global Outsourcing Report.
El sector de alta tecnología "es uno de los más dinámicos y organizados de Costa Rica, con un crecimiento sostenido del 12 al 14% anual" desde hace por lo menos seis años, aunque su desarrollo arranca a principios de la década de los 80, asegura el director ejecutivo de la Cámara Costarricense de Tecnologías de Información y Comunicación (Camtic), Erick Brenes. Según esta misma entidad, el valor total de la producción y los servicios de alta tecnología que se generan en Costa Rica llegó en el 2005 a los 2.602 millones de dólares, de los cuales 2.000 millones corresponden a una sola empresa, la transnacional estadounidense Intel, que opera en este país una de sus plantas.
Sin embargo, los 602 millones restantes son producto de casi 700 empresas -en su mayoría pequeñas y medianas- en las que predomina el capital costarricense. La empresa Tecapro es uno de esos proyectos, que en 1986 empezó como una microempresa fabricando programas de ordenador y en la actualidad maneja una cartera de 16.000 clientes en 14 países de Latinoamérica, para los que produce 'software' y da asesorías en manejo de plataformas de comunicación, administración de equipos de cómputo y otros servicios de alta tecnología.
Alexander Mora, gerente de Tecapro, considera que el éxito de Costa Rica en este campo obedece esencialmente a la combinación de tres factores: la existencia de una mano de obra bien cualificada, el desarrollo de un mercado interno creciente y una serie de políticas públicas que estimularon la expansión de la industria. "Costa Rica es un país en que la gente y las empresas tienen una particular inclinación por la tecnología, por los procesos, por los temas de calidad, uno encuentra un espacio para hacer cosas.
Además, nuestra sociedad tuvo la visión hace muchos años de invertir en educación y salud lo que se ahorró en ejército y eso nos dio una importante base de recursos humanos", señaló el empresario. Mora aludió también a una decisión tomada por el Gobierno en 1986 de eliminar los impuestos a la importación de tecnología informática, lo que estimuló notablemente el uso de estos recursos, e indirectamente favoreció a la industria tecnológica.
Empresarios, dirigentes gremiales y entidades gubernamentales se muestran optimistas respecto al futuro de esta actividad, que cuenta con amplia experiencia acumulada y un mercado internacional creciente, pero también avizoran amenazas que podrían poner freno a su desarrollo. Uno de los problemas más agudos es que se ha empezado a manifestar una escasez de mano de obra cualificada, especialmente en lo que se refiere al dominio del idioma inglés, que es indispensable para desempeñarse en el sector.
"Actualmente estamos trabajando con las universidades y escuelas técnicas para orientar la formación de los profesionales en el área, a fin de satisfacer las necesidades de la industria antes de que el tema de la mano de obra llegue a hacer crisis", concluyó el ejecutivo del gremio, Erick Brenes. |